Burbuja

Flotando en el ciberespacio podemos encontrarlo, metido en su burbuja.

Hace años que no sale, el empapelado de ilustraciones eróticas (particularmente hentai) ya se tragó cualquier indicio de que antes habia una puerta o el marco de una ventana. Dentro de su burbuja hay un olor ácido a semen y sudor, esa mezcla particular que se suele encontrar sólo en prostíbulos. Pero acá no hay caricias compradas. No hay caricias en absoluto. Sólo pornografía.

Se despierta en su burbuja y se vuelve a dormir en su burbuja. En la burbuja no hay reloj, solo una luz que indica que la computadora está prendida y lista. Come en su burbuja. Trabaja en su burbuja. Se divierte en su burbuja. Ama en su burbuja, a su manera. Se deleita de los placeres únicos de la burbuja.

Capas sobre capas de empapelado forman una suerte de pared acolchonada y la burbuja es cada vez mas cómoda. Él ya no siente el olor. Y si lo sintiera no le importaría. De hecho lo erotizaría más y lo incitaría a masturbarse de nuevo. Pero no es el caso. Lo único que le hace notar la presencia de sus fluídos son sus medias; húmedas por el contacto continuo con el piso y la fina capa líquida de semen, sudor y lubricante a base de agua.

Ahora está en la computadora, porque no está durmiendo. Esta vez subió la altura de su silla _gamer y sus pies cuelgan y gotean de nuevo hacia el piso. La luz de los tres monitores se refleja en sus pupilas, que se mueven frenéticamente del primero al tercerco, al segundo, al tercero, al primero, etc. Él no lo nota pero su mirada es la de un cazador del siglo veintiuno. Un cazador del ciberespacio. Hace meses que viene jugando para poder moverse hacia arriba, hacia el siguiente escalón, donde están los mejores del mundo (a excepción de los del escalón siguiente al siguiente).

Mete la mano izquierda sobre sus bolas mientras espera que comience la partida. Se da cuenta que todavía quedan algunas papas que pidió por delivery y se las termina. Asį frías, pero con ketchup. Se huele la mano que usó para tocarse las bolas y siente el olor a semen con un par de horas de maceración dando lugar al feedback positivo que lo lleva a los rincones pornográficos de twitter.

Ya no importa la partida. No importan las papitas. Es el aquí y ahora. Hay que disfrutar. Hay que amarse a uno mismo, y agarra la toalla para el semen (de color oscuro para disimular). Las tres pantallas se vuelven un planetario de genitales que se reflejan en sus pupilas, más frenéticas que hace un minuto; ya no se puede distinguir hacia que pantalla mira, los movimientos son demasiado rapidos. Tetas grandes, creampie, anal, verga grande, mas de diez videos al mismo tiempo: la gracia de tener varias pantallas. Las páginas más conocidas, las menos también. No solo videos, manga hentai con caras feminizadas sacando la lengua hacia afuera que señalan el orgasmo, novelas visuales interactivas, audio ASMR de sexo oral. Se estimula todos los sentidos y se va de la burbuja y más allá, lejos, al lugar lleno de luz. Apreta su glande y no lo puede contener por mucho mąs: acaba en la toalla.

Alt tab. La partida todavía no comenzó. Come otra papita sobrante. Son de hoy?

El líquido del piso está cada vez mas alto. Cuesta moverse desde la cama hacia la silla todas las mañanas; no es tan fácil atravesar un mar de semen propio. El empapelado se empezó a degradar por la acidez y pequeños trozos flotan dentro de la burbuja, bailando alrededor de sus piernas cuando atraviesa el mar, siguiendo la turbulencia de sus movimientos.

Se sienta en la silla a trabajar, pero no pasa mucho tiempo hasta que lleva la mano a sus bolas y el ciclo comienza otra vez.


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